¡POR LA CRISIS! Peticiones de asilo de venezolanos en EE.UU. se duplicaron


De acuerdo a un reportaje del diario El País de España, para el año 2016 en Estados Unidos se registraron aproximadamente 14.738, cifra que fue superada en el transcurso del año 2017 ya que para dicho año se documentaron 29.250 solicitudes, dicha cifra ha crecido exponencialmente desde el año 2013 luego de la muerte de Chávez donde solo se registraron 786 solicitudes.

Debido a la gran cantidad de solicitudes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que los nuevos solicitantes serán convocados a una entrevista con un oficial de inmigración, dicha estrategia tiene como finalidad de, “disuadir a las personas de utilizar los retrasos en el procesamiento de casos de asilo con el único fin de obtener autorización de empleo”, cita el reportaje.

Sin embargo, dicha normativa no es de aplicación exclusiva para los venezolanos sino para todos los solicitantes. Previa a dicha resolución las entrevistas solían fijarse para solicitudes de asilo más antiguas y la burocracia estadounidense hacía que la cita se tardara de 3 a 4 años en ser fijada, mientras tanto, los solicitantes recibían permiso de trabajo podían estar legalmente en EE.UU.

Dicha medida despertó la inquietud en la comunidad venezolana residente en la nación norteamericana. De acuerdo al abogado Ángel Domínguez, existen personas que no cuentan con suficientes pruebas para demostrar que son perseguidos políticos, “utilizan el mecanismo para poder contar con una estancia legal”, informó.

La posibilidad de tener que entrevistarse con un agente de inmigración agobia a muchos venezolanos. “Yo militaba en un partido opositor y en una protesta me dieron una golpiza funcionarios del régimen. Me tuvieron que operar de un ojo y tuve múltiples fracturas en la nariz”, dice Carlos, un venezolano de 25 años que llegó en agosto y que prefirió reservar su apellido.

El abogado Domínguez, advirtió que en caso de fracasar en la entrevista la sentencia de deportación no es inmediata, además dicha sentencia se puede apelar.

Según la directora de Venezuelan Awareness, Patricia Andrade, muchas peticiones de asilo se han hecho de forma poco profesional, “algunos se dejan asesorar por el primer paisano que se encuentran y piensan que aquí es más fácil hacer una solicitud de asilo que sacarse la licencia de conducir”, reveló.

Pero el endurecimiento del proceso no frena la llegada de venezolanos, Lorena de 38 años quien llegó en enero de este año con su hija y también pidió reservar su apellido, aseguró que en Venezuela “la situación es cada vez más caótica”. Ella aún no decide si pedir o no el asilo. Se define como “disidente”, pero es consciente de la dificultad de sustentar con pruebas su solicitud.

Lorena pide solidaridad para con los venezolanos, “viendo la realidad terrible que todo el mundo está contemplando ¿qué más pruebas necesitan EE.UU. y otros países para ayudarnos?”, apuntó.