¡TRISTE REALIDAD! Multinacionales en Venezuela trabajan a media máquina


Celso Núñez, un empleado de la planta de Ford en Venezuela desde hace 21 años, esperó diez meses un llamado para volver a la ensambladora donde armaba camiones de carga.

La convocatoria para trabajar unos días llegó en septiembre pero en el ínterin, y percibiendo sólo 50.000 bolívares semanales (unos 2 dólares a la tasa del mercado paralelo), hizo mudanzas con su desgastada camioneta del 2011 en la ciudad industrial de Valencia e intentó revender materiales de construcción para llegar a fin de mes.

Como él, miles de empleados de transnacionales como Fiat Chrysler (FCA) o Nestlé en Venezuela esperan meses y hasta años por la reactivación de decenas de fábricas que parecen muertos vivientes: detenidas o trabajando al mínimo por falta de materia prima, en medio de la profunda escasez y recesión económica que sufre el país petrolero.

Así, unas 150 multinacionales que permanecen en el país han minimizado su presencia ante el deterioro económico del país.

Para seguir a flote, han reducido sus portafolios o se enfocan en presentaciones más baratas y fáciles de fabricar, operando en modo de supervivencia, según dijeron a Reuters sindicatos, gremios y los portavoces de las firmas globales.