¿QUÉ TAL? A falta de efectivo cuidador de carros acepta transferencias bancarias


La creatividad y jocosidad de los venezolanos, en especial la de los maracuchos no tiene límites, puesto que como dicen estos viejos refranes de la región, “le sacan punta a una bola de billar” o mejor dicho “no pierden una”.

Este es el caso del hombre del chaleco, verde fosforescente, Gregorio Castellano, de 58 años, un cuidador de carros del estacionamiento de un restaurante de Maracaibo, quien considera que la falta de dinero en efectivo en el país no es un obstáculo para que sus clientes no le reconozcan su trabajo, ya que él también está adaptado a la nueva era tecnológica y como cualquier empresa o personas naturales entre sí, acepta transferencias bancarias.

Aunque eso de “si no tiene efectivo le acepto transferencia”, asegura hacerlo en broma con sus visitantes, Gregorio expresó que si alguna persona le pide el número de cuenta, él se lo da. Entre risas añadió, “quien quita y más adelante ponga hasta un punto de venta”.