¡POR AMENAZAS MADURISTAS! El violinista Wuilly Arteaga decidió huir de Venezuela


El violinista Wuilly Arteaga, símbolo de las protestas contra el régimen de Nicolás Maduro y también víctima de la represión en Venezuela, llegó a Estados Unidos tras pasar por Colombia, en un viaje que emprendió junto a su violín. Aseguró que ahora su canción favorita es “Venezuela”, porque fue de las más que tocó en las marchas, “me recuerda todo lo que es mi país, las cosas bonitas y las cosas que queremos recuperar”.

Aprovechó una invitación para participar en el Oslo Freedom Forum, en la ciudad de Nueva York , organizado por Human Rights Foundation. La convocatoria, fue el punto de partida para decidir irse del país. Destacó que cada vez más las amenazas del régimen se fueron intensificando en las últimas semanas, tocando a sus personas más cercanas.

“Yo no quería salir. A mí me están amenazando hace dos meses, pero las persecuciones y amenazas se incrementaron. Me han perseguido mucho, no podía salir a la calle solo, se metían en mi casa…”, expresó.

Las amenazas arreciaron después de que Wuilly quedara el libertad, el pasado 16 de agosto. En ese momento, decepcionado, calificó de “falsos” a los líderes políticos. En esa declaración cayó también la oposición que, según él, le dieron la espalda a los ciudadanos que se manifestaron, al decidir participar de las elecciones regionales. Cuenta que, además de la persecución del gobierno, se ganó enemigos en la oposición.

La madrugada del 13 de septiembre, Wuilly la pasó en una terminal de transportes de Caracas, esperando un bus que lo llevara hasta Barquisimeto. No podía viajar en avión, para evitar que le retuvieran el pasaporte. Desde Barquisimeto tomó un “carrito” hasta Maracaibo. La policía lo reconocía y lo detenía, pero logró llegar hasta esa ciudad, donde pasó la noche. En la madrugada tomó otro taxi que lo dejó en Maicao, La Guajira, y de ahí viajó hasta Riohacha en Colombia.

Este martes, por lo pronto, participa en el Lincoln Center de Nueva York en la conferencia sobre derechos humanos conocida como Oslo Freedom Forum. Lo que sigue de aquí en adelante no es más que música por escribir.