¡Amenazante! Cabello: cuadros de Chávez volverán a la Asamblea Nacional lo más pronto



Los retratos del fallecido presidente Hugo Chávez, que la oposición venezolana retiró del Parlamento tras asumir su control, serán restituidos cuando se instale allí la asamblea constituyente, prometió este jueves el número dos del oficialismo, Diosdado Cabello.

“Yo no sé quién va a ganar en la constituyente, pero los invito a todos a que el día que se instale (…) allá en el Palacio Legislativo, nos llevemos los cuadros de Bolívar y Chávez porque van a entrar nuevamente a la Asamblea Nacional para que más nunca salgan de ahí”, dijo desafiante Cabello.

Durante un acto de campaña por la constituyente en el estado Monagas (noreste), el dirigente llamó a quienes “se burlaron de Bolívar y de Chávez” a meterse “la lengua en un bolsillo porque más nunca van a lograr” que el mandatario fallecido en 2013 “salga del corazón de nosotros”.

La constituyente, cuyos integrantes serán elegidos el próximo 30 de julio con Cabello como candidato, es rechazada por la oposición que la considera “un fraude para instaurar una dictadura comunista”.

El gobierno sostiene que dicha Asamblea será un “suprapoder” con facultad de disolver incluso el Parlamento, en cuya sede se propone sesionar. El chavismo perdió el control del Legislativo en enero de 2016 tras 17 años de hegemonía.

El 6 de enero de 2016, un día después de que la oposición tomara las riendas de la cámara, fueron retirados cuadros de Chávez y piezas de una versión reconstruida del libertador Simón Bolívar, desatando la ira de los chavistas.

“No quiero ver un cuadro aquí que no sea el retrato clásico del Libertador. No quiero ver a Chávez o (Nicolás) Maduro, llévense toda esa vaina (cosa) para Miraflores (sede del Ejecutivo) o se lo dan al aseo”, ordenó el entonces presidente de la Asamblea, Henry Ramos Allup, a unos operarios.

Cabello negó que la restitución de las imágenes sea una “venganza” y sostuvo que el objetivo es “reivindicar la historia”.

El uso de imágenes de Chávez y Maduro en oficinas públicas, autopistas y aeropuertos ha sido considerado por la oposición como un culto excesivo a su personalidad.