¡DIOS NOS SALVE! El Aissami sería el candidato para las presidenciales en el 2018


El chavismo comprendió que con Nicolás Maduro y su debilitada valoración popular no podrá ganar una nueva elección en Venezuela. Es por ello que ante la situación de un nuevo fracaso que podría sacarles definitivamente del poder, preparan a un nuevo reemplazo de mayor credibilidad y radicalidad, se trata del vicepresidente Tareck El Aissami.

El chavismo decidió parapetarse en las trincheras del Estado y está dispuesto a todo para defender sus posiciones. En los últimos meses, el Gobierno ha dejado en evidencia el verdadero sentido de su jugada.

Primero abolió el derecho constitucional a realizar un referéndum revocatorio que lo habría obligado a dejar el poder. Después suspendió por tiempo indefinido las elecciones regionales que estaban pautadas a fines de 2016, para evitar una derrota estrepitosa. Finalmente, eligió a alguien más radical que Nicolás Maduro como vicepresidente, y ahora lo perfila como líder de una versión más extrema de la revolución bolivariana.

Tareck El Aissami, un criminólogo de 42 años, juró el 4 de enero 2017. Debió dejar la gobernación del estado de Aragua para asumir el cargo. Su designación obedeció a un reposicionamiento interno en la coalición oficialista. Por un lado implica un endurecimiento. El Aissami, referente de una de las facciones más radicalizadas del régimen, también fue nombrado titular del Comando Nacional Antigolpe, que tiene la misión de achicar aún más los márgenes de acción de la oposición.

Por otro lado, su llegada revela un posible plan de largo alcance para reemplazar a Maduro, como lo sugirió el decreto por el que el presidente le delegó 14 atribuciones ejecutivas el pasado 25 de enero. Entre otras facultades, podrá reasignar partidas presupuestarias, dictar expropiaciones y nombrar viceministros. Para encontrar un antecedente de una medida de este tipo hay que ir a los últimos meses de vida de Hugo Chávez, cuando delegó muchas responsabilidades en Maduro, sabiendo que tarde o temprano iba a sucederlo.