¡OPINIÓN! Habló la calle, por Freddy Paz


Este primero de septiembre triunfó la ciudadanía y se elevó el talante democrático de la dirigencia de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), y la sociedad civil que promueve el cambio. La gran toma de Caracas sencillamente fue lo que se esperaba, una inmensa y sin precedentes manifestación pacífica que reclamo el hambre de democracia y de libertad que exige toda una sociedad aquejada por un maremágnum de problemas.

El inmenso poder de convocatoria exhibido por las fuerzas opositoras, a pesar de todos los obstáculos puestos por el gobierno ha dejado boquiabiertos a propios y a extraños. El monstruo de la violencia y del golpismo, tantas veces esgrimido por la dirigencia oficialista quedo desvirtuado por la férrea voluntad democrática del venezolano que se volcó masivamente a las calles a exigir de manera pacífica sus derechos constitucionales.

No pudieron las amenazas. Tampoco las alcabalas y los controles, ni trancar los accesos a la gran Caracas. El pueblo ansioso de hacer escuchar su voz de protesta por lo que está viviendo a diario salvo todos los obstáculos y se concentró en los puntos de convocatoria de acuerdo al comportamiento ordenado y pacifico que caracteriza a la grandísima mayoría de los venezolanos, porque el ser pacifico no contrasta de manera alguna con el derecho de exigir lo que consagra como derecho nuestra Carta Magna.