Laureano Márquez: Carta al Monedero


Es una gran tragedia para Monedero haber sido asesor de un Gobierno al que le entraron más de un millón de millones de dólares, porque en su caso el apellido toma una literalidad impresionante y casi todos atribuyen sus opiniones políticas al monedero recibido de Venezuela en años pasados. Leo que Monedero acusa a López de instigar la violencia callejera por las manifestaciones de febrero pasado. El tema de la pertinencia o no de “la salida” puede ser discutible.

Sin embargo, lo que sí no acepta discusión es que todos los ciudadanos tienen derecho a solicitar la renuncia de sus gobernantes democráticamente electos si así lo estiman conveniente, porque que se sepa, el absolutismo es cosa de otro tiempo, como el derecho divino de los reyes. Acusar a quien manifiesta públicamente su disidencia de la violencia desatada por el Gobierno en contra de los manifestantes, equivale a acusar a una dama de la violación de que fue objeto por las características de su vestimenta.

El señor Monedero muestra claramente varias imprecisiones:

Aquí nadie salió a la calle a desconocer el resultado electoral. Por el contrario, el prestigio de Capriles se ha visto comprometido por las críticas de quienes le pedían propiciar una marcha de desconocimiento que habría terminado en catástrofe, porque si de algo ha dado muestras el Gobierno es que a la hora de reprimir manifestaciones los Derechos Humanos y la vida valen poco. Seguramente Monedero no vio las imágenes de una guardia nacional golpeando a una ciudadana indefensa ni de estudiantes asesinados por cuerpos policiales, ni supo de las torturas, ni de grupos armados, ni de una juez vejada vilmente, ni de medios cerrados.

Para Monedero estamos frente a una bella experiencia democrática amenazada por la derecha fascista. Así la historia es mucho más fácil de entender, porque él queda del lado de los buenos.