¡VERGUENZA! Forbes: Comparando a Venezuela con las economías peor administradas del mundo


Fuera de Venezuela, alrededor del mundo, el control de la inflación es considerada como la principal preocupación de la mayoría de los bancos centrales. En las crisis económicas de los años 1970 y 1980 la inflación se disparó en una serie de shocks económicos que sacudió a América Latina. Durante la crisis de hiperinflación en el Perú en 1990 los precios se duplicaban cada dos semanas después de que el gobierno se embarcó en una orgía de gasto.

Asimismo, en Nicaragua, los precios se dispararon a finales de los años ochenta cuando el gobierno revolucionario sandinista intentó impulsar la economía del país -devastada por la guerra- con un agresivo programa de política fiscal expansiva.

En cuanto a los efectos nocivos de estos períodos de hiperinflación, los bancos centrales de la región han hecho del control sanitario de la inflación y la promoción de la estabilidad económica su prioridad número uno.

América Latina, con su pesada dependencia de larga data de las exportaciones de recursos naturales, es muy vulnerable a los ciclos de auge y caída de los precios de las materias primas exportadas.

Hoy en día, las economías exitosas de América Latina se centran en el manejo macroeconómico responsable y en el trabajo para promover la estabilidad económica. Incluso los líderes revolucionarios como Evo Morales en Bolivia han adoptado políticas de gestión macroeconómica conservadora y ha evitado los irresponsables atracones de gasto publico a corto plazo en favor de programas diseñados para crear un crecimiento sostenible.