¡UN GRITO DE LIBERTAD! La apoteósica victoria de Leopoldo (por Gustavo Tovar-Arroyo)


“Si me condena le va a dar más miedo a usted leer la sentencia que a mí recibirla, porque usted sabe que soy inocente” Leopoldo López

La gloria hecha pueblo

Venezuela es una bella palabra, bellísima palabra.

Su sonido, su entonación, lo que representa (la pequeña Venecia), lo que simboliza (la gloria hecha pueblo) y lo que nos inspira su pronunciación es conmovedor, único.

Imagino que cada habitante del mundo es afectado por un sentimiento semejante cuando escucha el nombre de su país, que cada uno se ensancha a su modo cuando una voz ajena articula el nombre de su patria, sobre todo cuando se esta fuera de su tierra.

Sin embargo, después de estos años de lucha por la libertad, de esta permanente pugna con el cinismo y perversidad chavista, cuando pronuncio o escucho esa bella palabra que es Venezuela mi alma se abriga y sujeta a ella.

Es diferente, porque somos diferentes, la bella palabra Venezuela ha adquirido otra envergadura, es más honda y sentida, más unánime, más intensa.