¡DIRECTO A VIELMA MORA! Si está cerrada la frontera ¿por qué hay colas en los supermercados del Táchira?


A 20 días del cierre total de la frontera unilateralmente por parte de Venezuela y pese a que el Gobierno asegura que las colas y la escasez han terminado en el estado Táchira, la realidad es otra: No hay productos alimenticios o de limpieza que duren en los anaqueles, es más no llegan a estar ni un minuto en los estantes ya que los ansiosos compradores están en las puertas de los establecimientos horas antes de abrirse.

Son muchas las personas que se preguntan en tono de crítica edulcorado con sarcasmo ¿y por qué hay tantas colas para comprar alimentos si la frontera está cerrada?.

Cuando se habla de contrabando hacia Colombia, una de las causas generadoras del bloqueo fronterizo por el lado venezolano, dos productos saltan a la mente de los tachirenses y gobernantes: gasolina y alimentos. De la carencia de ambos se ha padecido, y bastante, en esta región tachirense. Es por ello que las personas repiten con razón ¿si está cerrada la frontera?

La gasolina no se come, pero…

“La gasolina no se come” han dicho varios dirigentes políticos para explicar de forma irónica que hay gasolina sin colas en este estado fronterizo pero para comprar alimentos hay que hacer largas filas, y es muy cierto, pero no se debe soslayar el alivio que se siente llegar a una gasolinera y escoger, sin previa cola, en que surtidor echar el hidrocarburo al vehículo. Contentura que se obtiene luego de tantos años con crisis cíclicas para hacer algo tan simple como llenar un tanque.

Los billetes tampoco se pueden ingerir, pero también es satisfactorio llegar a una cajero automático y no encontrar filas de personas, hasta de una hora o más, y observar a personas hasta con diez tarjetas retirando dinero de los dispensadores automáticos.